martes, 26 de abril de 2016

Seduccion

La seducción es la acción y efecto de seducir. Esto supone la capacidad de inducir a una persona a que realice una determinada acción o participe en un determinado comportamiento. La seducción, por lo tanto, está asociada a la persuasión.
Provocar la atracción de forma consciente es el objetivo de la seducción. El significado habitual del término está relacionado con lo sexual: seducir a una persona es conquistarla para entablar una relación íntima.

Por ejemplo: “Ya no sé que táctica de seducción utilizar para conquistar a mi compañera de trabajo”“La seducción dio resultado y, después de varios meses de esfuerzos, hoy estamos de novios y con un gran futuro por delante”“La seducción no debe perderse después del matrimonio: cada día es una oportunidad para volver a conquistar y sorprender a la persona amada”.
A lo largo de la historia, han existido multitud de hombres y mujeres que se han considerado como auténticos maestros de la seducción. Este sería el caso, por ejemplo, de Cleopatra, la que fuera última reina del Antiguo Egipto, o del escritor y aventurero veneciano Giacomo Casanova. Un personaje este último que parece ser llegó a conquistar a 132 mujeres, de ahí que en la actualidad cuando se defina a un hombre como muy seductor se le dé en llamar casanova.
Muchos son los consejos y trucos que se establecen que ejercen como magníficas armas de seducción. No obstante, entre todas ellas destacaríamos una bonita sonrisa, una mirada penetrante, unas leves caricias que no intimiden ni acosen o unas palabras suaves, cercanas e interesantes.